Es un slogan que circula por el mundo; pero nada nos describe mejor. Hay países que tienen buenas playas. Otros tienen montañas. Algunos tienen cultura, historia o buena comida. Pero hay pocos lugares en el mundo donde todo eso convive en una sola isla.
República Dominicana es uno de esos lugares. Y lo curioso es que muchos dominicanos todavía no se dan cuenta del privilegio que tenemos.a
Porque aquí, si unplan no te gusta… solo tienes que manejar un par de horas y aparece otro completamente distinto.
¿Quieres playa? Aquí tienes muchas
República Dominicana tiene más de 1,500 kilómetros de costa. Eso significa que hay playas para todos los gustos:
Playas de arena blanca como en Punta Cana
Playas salvajes y dramáticas como Samaná
Playas tranquilas como Bayahibe
Playas con surf como Cabarete
Playas escondidas que parecen sacadas de una película
En muchos países del mundo, una playa bonita es un evento. Aquí… es simplemente domingo.
¿Te cansaste de la playa? Tenemos montañas
A pocas horas del Caribe aparece algo que sorprende a muchos visitantes: montañas de más de 3,000 metros. Sí, en República Dominicana está el Pico Duarte, el punto más alto del Caribe.
Aquí puedes: hacer senderismo, acampar, ver pinos, sentir frío de verdad. Y lo más curioso es que puedes pasar de una playa tropical a un bosque de montaña en pocas horas. Eso no pasa en muchos países.
¿Te gusta la aventura? Aquí también hay
Si alguien cree que República Dominicana es solo resorts… es porque no ha explorado el país. Se puede hacer kitesurf en Cabarete, descender cascadas en Jarabacoa, nadar en cenotes y ríos cristalinos, visitar cuevas con arte taíno, recorrer manglares en kayak. En pocas palabras: no hay forma de aburrirse.
Y luego está la comida. Si algo define a un país es su comida. Y la cocina dominicana tiene algo muy especial: mezcla culturas sin pedir permiso.
Aquí conviven en el mismo plato: raíces taínas, sabores africanos, técnicas españolas, y el resultado es algo único.
Arroz, habichuelas, mangú, pescado fresco, plátanos, mariscos, frutas tropicales. Comer en República Dominicana no es solo alimentarse, es una experiencia cultural completa.
República Dominicana no es solo naturaleza. También tiene una de las historias más importantes del continente americano. En Santo Domingo está la primera ciudad europea del Nuevo Mundo. Aquí se construyeron: la primera catedral, el primer hospital, la primera universidad y las primeras calles coloniales de América.
Caminar por la Zona Colonial es literalmente caminar por los primeros capítulos de la historia del continente entero.
La gente conlleva un capítulo aparte. El dominicano tiene una habilidad extraordinaria para hacer amigos en cinco minutos, reírse de todo y ayudarte, aunque no te conozca.
Hay países con paisajes espectaculares. Pero los lugares que realmente se quedan en el corazón son los que tienen gente extraordinaria.

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